¿Puede DA Ayudarlo?

 

Preámbulo de Deudores Anónimos

 

“Deudores Anónimos es una comunidad de hombres y mujeres que comparten su experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse del endeudamiento compulsivo. El único requisito para ser miembro de DA. es el deseo de dejar de incurrir en deuda sin garantía. Para ser miembro de DA., no se pagan derechos ni cuotas, nos mantenemos con nuestras propias contribuciones. DA no esta afiliada a ninguna secta, denominación, partido político, organización o institución alguna, no desea intervenir en controversias, no respalda ni se opone a ninguna causa. Nuestro objetivo primordial es no endeudarnos sólo por hoy, y ayudar a otros deudores compulsivos a no incurrir en nuevas deudas sin garantía."

 

LOS DOCE PASOS DE DEUDORES ANONIMOS

1. Admitimos que éramos impotentes ante las deudas—que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.

2. Llegamos a creer que un Poder superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio.

3. Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos.

4. Sin miedo hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.

5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos, y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de nuestros defectos.

6. Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de todos estos defectos de carácter.

7. Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.

8. Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos.

9. Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros.

10. Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.

11. Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.

12. Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos tratamos de llevar el mensaje a los deudores compulsivos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.

 

LAS DOCE TRADICIONES DE DEUDORES ANONIMOS

1. Nuestro bienestar común debe tener la preferencia; la recuperación personal depende de la unidad de D.A.

2. Para el propósito de nuestro grupo solo existe una autoridad fundamental: un Dios amoroso tal como se exprese en la conciencia de nuestro grupo. Nuestros líderes no son más que servidores de confianza. No gobiernan.

3. El único requisito para ser miembro de D.A. es querer dejar de endeudarse sin garantía.

4. Cada grupo debe ser autónomo, excepto en asuntos que afecten a otros grupos de D.A. o a D.A. considerado como un todo.

5. Cada grupo tiene un solo objetivo primordial: llevar el mensaje al deudores que aún está sufriendo.

6. Un grupo de D.A. nunca debe respaldar, financiar o prestar el nombre de D.A. a ninguna entidad allegada o empresa ajena, para evitar que los problemas de dinero, propiedad y prestigio nos desvíen de nuestro objetivo primordial.

7. Todo grupo de D.A. debe mantenerse completamente a sí mismo, negándose a recibir contribuciones de afuera.

8. D.A. nunca tendrá carácter profesional, pero nuestros centros de servicio pueden emplear trabajadores especiales.

9. D.A. como tal nunca debe ser organizada; pero podemos crear juntas o comités de servicio que sean directamente responsables ante aquellos a quienes sirven.

10. D.A. no tiene opinión acerca de asuntos ajenos a sus actividades; por consiguiente su nombre nunca debe mezclarse en polémicas públicas.

11. Nuestra política de relaciones públicas se basa más bien en la atracción que en la promoción; necesitamos mantener siempre nuestro anonimato personal ante la prensa, la radio y el cine.

12. El anonimato es la base espiritual de todas nuestras Tradiciones, recordándonos siempre anteponer los principios a las personalidades.

 

Preámbulo de Deudores Anónimos

 

QUE ES DEUDORES ANONIMOS?

“Deudores Anónimos es una comunidad de hombres y mujeres que comparten su experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse del endeudamiento compulsivo. El único requisito para ser miembro de DA. es el deseo de dejar de incurrir en deuda sin garantía. Para ser miembro de DA., no se pagan derechos ni cuotas, nos mantenemos con nuestras propias contribuciones. DA no esta afiliada a ninguna secta, denominación, partido político, organización o institución alguna, no desea intervenir en controversias, no respalda ni se opone a ninguna causa. Nuestro objetivo primordial es no endeudarnos sólo por hoy, y ayudar a otros deudores compulsivos a no incurrir en nuevas deudas sin garantía."

  

 LOS DOCE PASOS DE DEUDORES ANONIMOS

 

1. Admitimos que éramos impotentes ante las deudas—que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.

 2. Llegamos a creer que un Poder superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio.

3. Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos.

4. Sin miedo hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.

5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos, y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de nuestros defectos.

6. Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de todos estos defectos de carácter.

7. Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.

8. Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos.

9. Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros.

10. Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.

11. Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.

 12. Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos tratamos de llevar el mensaje a los deudores compulsivos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.

  

LAS DOCE TRADICIONES DE DEUDORES ANONIMOS

 

1. Nuestro bienestar común debe tener la preferencia; la recuperación personal depende de la unidad de D.A.

2. Para el propósito de nuestro grupo solo existe una autoridad fundamental: un Dios amoroso tal como se exprese en la conciencia de nuestro grupo. Nuestros líderes no son más que servidores de confianza. No gobiernan.

3. El único requisito para ser miembro de D.A. es querer dejar de endeudarse sin garantía.

4. Cada grupo debe ser autónomo, excepto en asuntos que afecten a otros grupos de D.A. o a D.A. considerado como un todo.

5. Cada grupo tiene un solo objetivo primordial: llevar el mensaje al deudores que aún está sufriendo.

6. Un grupo de D.A. nunca debe respaldar, financiar o prestar el nombre de D.A. a ninguna entidad allegada o empresa ajena, para evitar que los problemas de dinero, propiedad y prestigio nos desvíen de nuestro objetivo primordial.

7. Todo grupo de D.A. debe mantenerse completamente a sí mismo, negándose a recibir contribuciones de afuera.

8. D.A. nunca tendrá carácter profesional, pero nuestros centros de servicio pueden emplear trabajadores especiales.

9. D.A. como tal nunca debe ser organizada; pero podemos crear juntas o comités de servicio que sean directamente responsables ante aquellos a quienes sirven.

10. D.A. no tiene opinión acerca de asuntos ajenos a sus actividades; por consiguiente su nombre nunca debe mezclarse en polémicas públicas.

11. Nuestra política de relaciones públicas se basa más bien en la atracción que en la promoción; necesitamos mantener siempre nuestro anonimato personal ante la prensa, la radio y el cine.

12. El anonimato es la base espiritual de todas nuestras Tradiciones, recordándonos siempre anteponer los principios a las personalidades.